Ayer decidimos ver una película de la que siempre hemos oído muy buenas críticas.

 

De hecho, siempre que he tenido en mente que Jorge, un compañero y amigo de la facultad, decía que era una de sus películas favoritas, junto con la saga Star Wars (?!). Por lo tanto, era mucha la curiosidad que esta película despertaba en mí.

Me estoy refiriendo a “El Club de la Lucha” (“Fight Club“, 1999) dirigida por David Fincher, y cuyo guión, escrito por Jim Uhls, está basado en una novela de Chuck Palahniuk.

Ha sido tan positiva la impresión que esta película ha dejado en nosotros, que le dedicaremos un muy extenso artículo (el lector sabrá perdonarnos).

Sinopsis

El film cuenta, en primera persona, la vida de un joven depresivo y sin ilusiones (Edward Norton) que lucha contra su insomnio, consecuencia, probablemente, de su hastío por una vida rutinaria y gris carente de alicientes.

Comienza a frecuentar grupos de terapia, donde se encuentra reconfortado con los problemas de los demás. Allí conoce a Marla Singer (Helena Bonham Carter), en su misma situación.

Helena Bonham Carter en "El Club de la Lucha" ("Fight Club", 1999)

En un vuelo de regreso a casa, después de un viaje de negocios, conoce a Tyler Durden (Brad Pitt), un carismático y algo oscuro personaje que se dedica a fabricar y vender jabones, y que sostiene una filosofía muy particular: el perfeccionismo es cosa de gentes débiles; en cambio, la autodestrucción es lo único que hace que realmente la vida merezca la pena.

Brad Pitt en "El Club de la Lucha" ("Fight Club", 1999)

Una explosión en su propio apartamento y la consecuente pérdida de todos sus bienes materiales, le lleva al protagonista a contar con la ayuda de Tyler.

"El Club de la Lucha" ("Fight Club", 1999)

Tyler, tras beber y conversar en un bar sobre consumismo, invita al protagonista a quedarse en su casa, con la condición de que le golpee. Ambos se enfrascan en una pelea a puñetazos fuera del bar. Finalmente, los dos van a la ruinosa casa de Tyler.

"El Club de la Lucha" ("Fight Club", 1999)

En el transcurso de los días, ambos se sienten muy bien cada vez que se pelean, lo que lleva a muchas otras personas a unirse a tan extraña costumbre, hasta que se crea una especie de club secreto de peleas. Las peleas pasan a celebrarse en el sótano del bar, donde se forma un “club de lucha” donde rigen una serie de reglas fijas y secretas, donde los más depravados personajes de la sociedad pueden descargar sus frustaciones y su ira. El club adquiere un éxito arrollador.

"El Club de la Lucha" ("Fight Club", 1999)

 

Con el tiempo, se van formando más clubes de lucha a lo largo del país, convirtiéndose en una organización anticapitalista y anticorporativista de corte anarquista llamada “Proyecto Mayhem“, con Tyler como líder.

El protagonista se queja a Tyler porque no ha sido informado de este cambio en la organización y porque quiere estar más involucrado en la organización, aunque Tyler de repente desaparece.

Brad Pitt en "El Club de la Lucha" ("Fight Club", 1999)

 

Argumento extraño, final imprevisible

Estamos ante una de las películas más extrañas y de final más imprevisible que hayamos podido ver hasta la fecha.

Desde luego, no es una película para todos los públicos. Y no lo decimos solo por la enorme violencia de sus escenas llenas de gore, sino por la paciencia que hay que tener para soportar un argumento que hasta casi el final de la película parece plano y previsible.

Brad Pitt y Edward Norton

El tándem Pitt-Norton funciona a las mil maravillas, hasta el punto de que, aunque muchos pensamos que Brad Pitt lleva a cabo uno de sus mejores trabajos, descubrimos que quizás la mejor interpretación de la película es la de Edward Norton, que te hace sentir pena por él, pero también aversión y repulsión.

"El Club de la Lucha" ("Fight Club", 1999)

Una banda sonora que rompió moldes

En cuanto a la banda sonora, probablemente la de esta película marcó un antes y un después en la forma de componer bandas sonoras musicales de películas.

Al director se le pasó por la cabeza contar con RADIOHEAD, aunque al final eligió a los DUST BROTHERS, de rabiosa actualidad en esa época.

El dúo de breakbeat creó una banda sonora post-moderna que incluye loops de batería, scratches electrónicos y samples computerizados.

Ese tipo de banda sonora debió asociarse a Brad Pitt en el inconsciente colectivo, pues dos años más tarde, algo similar se incluyó en “Ocean’s Eleven“.

Hiperrealismo

En cuanto a la forma de utilizar la cámara y algunos efectos de imagen, creemos que “Matrix” ejerció una influencia más o menos notable, aunque apenas se estrenara unos meses antes.
Las imágenes de la película destilan hiperrealismo por los cuatro costados. Todo es real, y a la vez, ligeramente onírico. Todo es sucio, desarreglado, frío y desapacible.

 

Las taquillas no reflejaron la enorme calidad del film

Curiosamente, la película apenas tuvo éxito en las taquillas, a pesar de las buenas críticas de los entendidos y de estar nominada a numerosos galardones, y solo encontró el éxito comercial con su lanzamiento en DVD, lo que facilitó que se convirtiera en una película de culto.

Actualmente se encuentra en el duodécimo puesto de la IMDB de las mejores películas de la historia.

 

Datos curiosos

Cuidado, a partir de aquí se describen cuestiones que afectan al argumento de la película (“spoilers”).

Si no has visto la película, no sigas leyendo.

En la película se observan gran cantidad de escenas en las que el director, voluntariamente, incluye pequeños cortes o blooper. Y además, cada vez que se ve la película, se descubren más. Estos “errores” forman parte del discurso sostenido en la película: la ruptura del sistema tradicional y la proposición de un panorma irreverente, único y anárquico. Algunos ejemplos:

  • Durante toda la película se ven pequeños fragmentos, de apenas medio segundo, en los que aparece Tyler Durden ridiculizando la escena, cuando en realidad aún no ha sido presentado. Se puede observar a Tyler en la oficina, en el hospital cuando el protagonista acude al doctor y en el grupo de apoyo entre otros.
  • Cuando el apartamento del protagonista explota, se ve forzado a llamar a su nuevo amigo, Tyler Durden. Sin embargo, al no recibir respuesta, cuelga el teléfono. Segundos más tarde, el teléfono empieza a sonar y la cámara, mediante un zoom, nos muestra el telefóno donde se lee claramente: “Este teléfono no acepta llamadas entrantes“. Es decir, no podía estar sonando el teléfono, por lo tanto esa llamada nunca existió. Al final de la película, esto adquiere todo el sentido.
  • Cuando el protagonista le está pidiendo a Marla que se vaya de la ciudad, puede verse una valla publicitaria donde se anuncia la película “Siete años en el Tíbet“, protagonizada por Brad Pitt.
  • Una de las escenas más conocidas es la que se ve al final de la película. Justo cuando los edificios están cayendo, la imagen vibra y, durante una fracción de segundo, se muestra la imagen de un enorme pene. ¿Y eso por qué?. Hay que recordar el momento en que Tyler explica que él, algunas veces, introduce fotogramas pornográficos en los rollos de las películas que proyecta, con el fin de generar una incomodidad inconsciente dentro del espectador.
  • En la versión de DVD, cuando aparece el aviso de precaución (donde normalmente se estipulan las leyes anti-piratería) hay un mensaje de Tyler.

 

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