Tras un fin de semana recluídos en casa para que yo pudiera recuperarme de una faringitis que pillé hace una semana, al fin parece que estoy recuperado.

No me molesta demasiado la reclusión de fin de semana si tenemos en cuenta que el clima ha sido bastante lamentable.

Pero sí que lo siento por no haber podido asistir al cumpleaños de Carlos, quien lo había organizado con todo el cariño.

 

Ya es lunes, lo que significa que comienza otra dura batalla (esperamos que sea la última) para acabar de matricular el coche. Después de muchas idas y venidas, resulta que nosotros teníamos la razón.

Pero como a cada cerdo le llega su San Martín, los responsables de esta demora, si no dolosa sí culpable por ignorancia supina, acabarán pagando dos veces por lo mismo. Me encantaría ver sus caras cuando les hayan comunicado la minuta de las gestiones… jeje

 

Pero, en fin, después del pasado martes, las cosas son de otra manera. El futuro ha cambiado sin remisión, y ahora tenemos que mirar hacia adelante, para todo lo bueno que vaya a venir, que será mejor, y por supuesto más importante, que las menudencias y frivolidades de los últimos meses.

 

Por cierto, ver el mensaje de Mariano en twitter pidiendo sugerencias para su nuevo viaje de cinco días por el oeste nos ha hecho mucha mucha ilusión.

Nuestras cabezas están repletas de información impagable de esa zona, y gustosos le daremos los mejores consejos puesto que, de todos modos, nadie más nos lo pide, y no nos gustaría que todo ello se perdiera como lágrimas en la lluvia…

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Nos gusta viajar, el cine y la música.
O sea, como todo el mundo… ¿o no?

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