De nuevo, la lamentable programación de la Televisión Digital española provocó que ayer por la noche tuviéramos que echar mano de una película de nuestra colección.

Le tocó el turno a "La Hoguera de las Vanidades" ("The Bonfire of the Vanities") una película de 1989 dirigida por Brian de Palma (un director que, curiosamente, nació en Newark, Nueva Jersey, el 11 de septiembre de 1940).

Pues bien, esta película, protagonizada por el trío Tom Hanks-Bruce Willis-Melanie Griffith es una adaptación de la novela del mismo título escrita por Tom Wolfe (apodado "el Balzac de Pak Avenue") en 1987.

Cuenta la historia de un todopoderoso agente de mercados financieros de Nueva York que atropella a un joven negro del Bronx, motivo que utilizan todo un entramado de personas interesadas para ganar notoriedad, votos o dinero.

A nosotros nos gusta bastante la película pero hemos de reconocer que nos es precisamente uno de los mejores trabajos de Brian de Palma.

De hecho, cumple estrictamente el tópico "la novela es mejor que la película".

En parte, el motivo reside en la realización de la película, muy mediocre para una época en la que ya se habían rodado otras películas en Nueva York que mostraban una mayor riqueza visual y un mayor glamour de la Gran Manzana como "Armas de Mujer", "El Príncipe de Zamunda" o "El Secreto de mi Éxito". Incluso la más antigua "Wall Street" presenta mucho mejor factura que ésta.

Por otro lado, tampoco logra plasmar todos los entresijos sociales de la novela, aunque entendemos que es muy difícil plasmar en dos horas de metraje una novela de 600 páginas con profusas descripciones de personajes, comportamientos, localizaciones, etc.Cartel original de la película

En el lado positivo, destacan Tom Hanks y Kim Cattrall (y en menor medida, Willis y Griffith) que realizan un trabajo magistral de interpretación de un matrimonio de la alta sociedad neoyorkina de mediados de los ochenta. Él, un intocable dios de Wall Street, y ella, una insoportable snob de buena familia que dedica su vida a las fiestas de sociedad y a hacer gimnasia para mantenerse joven.

Uno de los momentos mejor interpretados por Hanks es aquel en que la policía le visita para hacerle unas preguntas rutinarias sobre la investigación.

En cuanto a Kim Cattrall, su papel de insoportable esposa pija le va como un guante hasta el punto de que, quizás, pudo provocar que años después consiguiera el papel en la serie "Sexo en Nueva York", aunque es solo una elucubración nuestra.

La joven Kirsten DunstComo curiosidad, podemos ver a una jovencísima Kirsten Dunst representando el papel de la hija del matrimonio McCoy.

 

Bruce Willis en el Rockefeller CenterLa película resulta entretenida aunque no se narran adecuadamente algunos aspectos de la historia, especialmente aquellos que se refieren a escenas de crítica social retratadas por Wolfe. Tampoco se alude a la relación entre los personajes, sus amistades y enemistades, lo que provoca que en ciertos momentos parezca que todo sucede de forma milagrosa o casual.

En cualquier caso, se trata de una película entretenida y llena de momentos muy neoyorkinos.

Otro día nos extendemos algo más hablando de la novela en la que se basa este film…

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