Acabo de hacer una compra que espero que sea acertada.

Una de las ventajas de no hacer apenas llamadas con el teléfono móvil es que te permite ir consiguiendo un remanente monetario que, a su vez, puedes utilizar en comprar un modelo de superior calidad y mayores prestaciones.

Mi primer iPhone

Esto viene a cuento de que acabo de comprar, con la aprobación de Pilar, un iPhone de Apple. Ella comprende y apoya mis vicios de geek.

Concretamente, se trata del modelo 3G de 8 gigas, un modelo más que suficiente para el uso que quiero darle y, sobre todo, un verdadero chollo por lo que me ha costado (siempre y cuando no me lleve una desagradable sorpresa, claro).

En realidad, lo que más me interesa de sus múltiples posibilidades es el acceso a internet y, sobre todo, la enorme cantidad de software disponible (ojo, juegos no…bueno, quizás uno de Texas hold’em 😉 )

Eso sí, definitivamente aparco para mucho más adelante la idea de adquirir un e-book. No está la economía para tanto gadget ni tanta gaita.

Actualización del 22 de junio de 2010:

Acabo de hacer la petición para que me liberen el iPhone. Crucemos los dedos.

 

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