…y no porque lo diga El Corte Inglés.

Japón es un país en que las estaciones están muy marcadas (meteorológicamente hablando).Japón en primavera. Los cerezos en flor.

Cuando llega la primavera, la naturaleza despierta de una manera muy notable, como si de una película ñoña de Walt Disney se tratara.

Aproximadamente en abril, los cerezos florecen, y ciudades más o menos tradicionales, particularmente Kioto, se transforman.

Los japoneses, que por sus creencias tienden a venerar y respetar la naturaleza mucho más de lo que lo hacemos en Occidente, celebran con entusiasmo la llegada de la primavera y el florecer de los cerezos, y lo hacen preparando comidas especiales y un postre típico de esta época, la tarta de cerezas, a pesar de que los cerezos japoneses no dan frutos, solo flores.

De todos modos, los más de mil templos y pagodas ubicados en Kioto son preciosos en sí mismos, aunque ciertamente el cambio de estación acentúa la belleza de sus jardines delicados y detallistas.

Típico jardín japonés de belleza sutil

Visitando el Kinkakuji o "pabellón dorado"Quizás la visita más popular (y probablemente más masificada en primavera) sea al Kinkakuji o “pabellón dorado”. Sus jardines ya eran un regalo para los sentidos cuando los visitamos, por lo que seguramente en primavera sean como un cuento de shogunes.

Es imposible describir toda la belleza, la armonía y los exquisitos detalles que el visitante puede encontrar al recorrer esos jardínes, una obra maestra de la naturaleza y las manos de los genios japoneses que los diseñaron.

No obstante, en el antiguo templo zen de Ryoan la principal atracción es su jardín… pero de piedras blancas.

Jardín Zen en Kioto

Templo RyanEl estilo kare sansui propio del pensamiento zen, está presente en un conjunto de quince rocas de mediano tamaño colocadas a modo de islas, aparentemente dispuestas al azar, sobre un mar de guijarros blancos primorosamente rastrillados, aunque realmente a mí el jardín zen me pareció lo menos interesante de este fabuloso templo…

En el templo Ryoan

En un templo japonés

El atardecer puede ser el momento más propicio para subir por la empinada calle que lleva hasta Kiyomizu Dera, uno de los templos budistas más importantes del país. El impacto visual de la enorme estructura naranja contra el cielo azul perfecto es una imagen difícil de olvidar.

En Kyo-Mitsu-Dera

Los japoneses, que están en todo, también elaboran un mapa del florecer de los cerezos. Para este año, la previsión es la que podéis ver más abajo:

 ¡¡ Que disfrutéis de la primavera (sobre todo si váis a Japón) !!

 

2 Comentarios

  1. OYe ,majo.. pues a mí me encantan las pelis

    ñoñas de Disney… ji,ji.. :mrgreen:

    (Es Broma).. pero Sí que observo que Japón es un país de bonitos paisajes, de bonitos contrastes y muy limpito y de gente parecida al Fary (Q. E .P.D.)..

    LA verdad ke me dais muxa envidia con eso de que os conozcais las dos primeras potencias mundiales..(O eran ¿Libia y Venezuela.. 🙁 ?)

    Por cierto: eso de “Komitsu” me suena a retro-excavadora 😆

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