Tras el Día de Acción de Gracias llega, en Estados Unidos, el viernes negro (“black friday”), dando comienzo a la temporada de mejores ventas para los comercios por la navidad y el fin de año.

El viernes negro no es una fiesta oficial, pero aún así, muchos empleados tienen el día libre (salvo los que trabajan en el comercio, la salud y los bancos) incrementándose así el número de potenciales compradores.

En Macy's, Nueva YorkEs un viernes donde los establecimientos abren sus puertas desde la madrugada con irresistibles ofertas, aunque este año, por la crisis (y por lo sucedido en Dubai ayer mismo) parece ser que no serán tan numerosos ni tan grandes los descuentos.

El origen del término viernes negro genera controversias: para algunos, el epíteto negro es de origen contable. El déficit se anota en rojo, el superávit en negro. La gran cantidad de ventas del día convierte el rojo de las cuentas de los comercios en negro.

En realidad, el término proviene de la crisis financiera de 1869. Posteriormente se utilizó relacionándolo con el día después del Día de Acción de Gracias, donde se generaba un volumen de tráfico en carretera enorme, sobre todo en la zona de Filadelfia.

Bonnie Taylor-Blake de la American Dialect Society, se refiere a este día en 1966 con estas palabras:

“Viernes Negro” es el nombre que el Departamento de Policía de Filadelfia da al viernes siguiente al Día de Acción de Gracias. No es un término dado con cariño. “Viernes Negro” oficialmente abre la temporada navideña de ventas en el centro de la ciudad y generalmente lleva aparejados masivos atascos de tráfico y aceras saturadas mientras las tiendas están asediadas desde su apertura hasta su cierre.

Tras este día viene el “cyber lunes“. Pero esa es otra historia…

 

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