Ayer había luna llena en nuestra ciudad.

Fue, como todos los miércoles, un día muuuy atareado y estresante. Pero al fin lo superamos.

Todo lo que aprendemos con 明子 es una terapia para mí.

El tsunami que me ronda la cabeza desde el martes comienza a remitir.

Espero que Nietzsche estuviera en lo cierto cuando dijo aquello de

"De la escuela de la guerra de la vida. Lo que no me mata, me hace más fuerte".

Cambios, cambios, cambios.

El mundo sigue girando, el tiempo sigue pasando y no paramos de hacer planes.

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