Que no soy inmortal es algo evidente (no solo tengo más arrugas y alguna cana, sino que además empiezo a tener problemas de memoria).

Gaseosa de extraña marca. ¿Quién la ha pedido?!?!?Pero si por algún motivo se me llegara a olvidar el pequeño detalle de que no seré eternamente joven, todos los años, alguien se me acerca el día de mi aniversario de nacimiento (cumpleaños, como lo llama el vulgo) y me dedica algún parabien o felicitación.

Y es que, como muchas personas que han nacido bajo el signo de virgo, cumplo años en septiembre.

Sinceramente, no acabo de digerir el hecho de que nunca más seré más joven que hoy aunque, como algún compañero de trabajo se encarga de recordarme cada año, ¡ dejar de cumplir años es algo realmente nefasto !

Últimamente, además, los cumpleaños se han convertido en una celebración por dos o más motivos.¡ A celebrarlo !

Por ejemplo, el día de mi cumpleaños de 2004 me llamaron justamente por la mañana para ofrecerme el puesto de trabajo que todavía conservo.

Este año había múltiples motivos de celebración, pero entre ellos destaco que ha sido mi primer cumpleaños de casado lo cual, con la que está cayendo a cuenta de los divorcios, es motivo sobrado para estar, al menos, moderadamente contento.

En resumen (y sin enrollarme más, que me pagan por llenar una columna, no dos) este sábado (ayer, para más señas) ¡ Qué timidez, señor marqués !hemos celebrado que soy menos joven (civilmente hablando) con una cena, ni mejor ni peor, pero sí divertida y entretenida, que es lo importante.

Hemos sentido que Jose Ángel no pudiera venir (al menos, me consuela saber que el motivo fue una "quedada histórica").

 

Los que no han podido librarse han sido Xorxe, Carlos, Marcos, Ana y Felipe.

 

 

Charlando con el Valentino Rossi de Palencia

Vino, cena, canciones de los ochenta y, por supuesto, relajada y comedida conversación político-económica en la que, como siempre, yo tenía razón 😉 han hecho que pasaramos un buen rato (aunque ha quedado sin resolver la pregunta de ¿qué harías si te tocara el euromillón?), hasta que ha llegado el momento en que Felipe, erigido vocal del grupo, me ha hecho entrega del regalo: un libro que no comentaré ahora y así tendré material para escribir un artículo otro día, en cuanto lo lea.

 

¡¡ No os bebais mi banana daikiri, mamones !! Combinados y tarta de gominolas

Después de la cena, unos combinados sofisticados y tropicales en Bora Bora…

Definitivamente, fue la noche del banana daikiri (aunque el brebaje de coco que pidió Marcos también me gustaba).

¡ Una buena noche !

¡Pues mira, no está tan mal lo de cumplir años…!

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