Ayer decidimos dar el paso, necesario a estas alturas, de comprar un nuevo pc para casa.

El anterior ya no podía más.

La edición de fotografías, el acceso a ciertas páginas web o la visulización de películas con determinados codecs, se hacían lentas e insufribles.

Esta tarde, después de comer, nos hemos acercado a la tienda, donde nos tenían preparado ya el "cerebro de la bestia", dentro de una bonita caja que incluye una tapa que se cierra automáticamente (como el coche de batman 😉 ) para los días en que esté apagado y no queramos que coja polvo.

Ahora, desde este nuevo ordenador, configurado como uno de los más potentes del momento, se respira otro aire.

La carga de programas es increíblemente rápida. Ejecutar, por ejemplo, el excel de Microsoft, lleva apenas ¡¡un par de segundos!!

 

Me he tirado un par de horitas instalando el windows y el software que considero esencial.

Pero no se me ha hecho largo, pues mientras se iba instalando el material, he estado viendo la divertida película "Granujas a Todo Ritmo" ("The Blues Brothers", 1980) que, curiosamente, nunca antes había visto. Pilar, mientras, se ha pasado media tarde durmiendo la siesta.

 

En fin, ahora ya tenemos un maquinón para todo lo que necesitemos hacer…

 

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