El pasado viernes por la noche asistimos al estreno de la octava película de Quentin Tarantino como director.

Se trata de “Los Odiosos Ocho” (“The Hateful Eight“, 2015), su octavo film como director y el primero en el que el título está formado por más de dos palabras.

Desde que vi los pasadizos del metro de Londres llenos de carteles de este film la pasada nochevieja, tenía muy claro que no quería perdérmela.

Cartel de "Los Odiosos Ocho" ("The Hateful Eight", 2015) en el metro de Londres

Antes de nada quiero avisar de que no me gustan los spoilers y, por lo tanto, en este artículo no hay (en caso de haberlos, siempre avisamos al principio de la reseña).

Hasta asistir a su estreno, no he querido saber nada del film, para disfrutar aún más. Sólo sabía que era un western y que, como puede deducirse del título, el guión se sustenta sobre ocho personajes.

En el cine, para ver "Los Odiosos Ocho" ("The Hateful Eight", 2015)

Sinopsis

Han pasado algunos años desde la Guerra de Secesión. Una diligencia recorre las nevadas tierras de Wyoming. En ella viaja el cazarrecompensas John Ruth y la fugitiva Daisy Domergue con destino Red Rock, donde Ruth piensa entregar viva a Domergue para cobrar una cuantiosa recompensa.

Por el camino, se encuentra con el mayor Marquis Warren, un cazarrecompensas de mala reputación, y Chris Mannix, un renegado sureño que afirma ser el nuevo sheriff de Red Rock.
Con un terrible temporal de nieve acechando, los cuatro se refugian en la “Mercería de Minnie”
, una parada para diligencias situada en un puerto de montaña.
Cuando llegan al local se topan con cuatro rostros desconocidos. Bob, que se encuentra allí refugiado junto con Oswaldo Mobray, verdugo de Red Rock, el vaquero Joe Gage y el general confederado Sanford Smithers. Mientras la tormenta cae sobre el refugio de montaña, comienzan a surgir las desavenencias entre los ocho viajeros.

"Los Odiosos Ocho" ("The Hateful Eight", 2015)

Larguísimo metraje y constantes giros argumentales

La película comienza con una impresionante escena (al menos en un cine de pantalla super grande que es donde la hemos visto): los nevados paisajes de Wyoming (aunque en realidad se trata de Colorado). Unos planos épicos, una ambientación con sonido de alta calidad y una banda sonora compuesta por el legendario Ennio Morricone nos meten en ambiente.

Cartel de "Los Odiosos Ocho" ("The Hateful Eight", 2015)A partir de ese momento comienza una larguísima película de ritmo lento y tensión en ascenso que, para desgracia del espectador, acaba desvelando muy poca acción y apenas ningún escenario más allá del interior de la cabaña. Eso sí, los giros argumentales son la sal de la cinta.

El metraje del film es muy extenso (3 horas y 7 minutos), algo que no sorprende si tenemos en cuenta que es una de las clásicas características del cine de Tarantino.

Sin embargo, a medida que pasan los minutos, observamos que, como en “Death Proof“, se suceden las injustificadamente larguísimas escenas.

Un film teatral

Los Odiosos Ocho” es una perfecta obra teatral llevada al cine, al estilo del mítico film de Hitchcock “La Soga” (aunque con cambios de plano en este caso) o de su ópera prima “Reservoir Dogs“. Un film teatral donde las conversaciones suponen la clave del guión. Pero, en cualquier caso, un magnífico cortometraje estirado hasta llegar a cansar al espectador.

Al final uno se siente deseoso de que termine la película y se produzca el ansiado desenlace.

Lista de actores fetiche

A juzgar por el reparto, da la impresión de que Tarantino ha querido continuar el éxito de “Django Desencadenado“, pues comparte con ella la gran mayoría de actores, aunque también ha querido contar con algunas caras famosas de sus anteriores films, como Michael MadsenTim Roth o Kurt Russell, que encarna al personaje más interesante del film.

"Los Odiosos Ocho" ("The Hateful Eight", 2015)

Western violento

Aunque no somos expertos en el género western, nos parece que este film tiene influencias de Sam Peckinpah (por la violencia y el protagonismo de los villanos) y, sobre todo, de Sergio Leone (con primerísimos planos, un desarrollo lento del film, la banda sonora o el aspecto sucio y desagradable de los protagonistas).

En resumen, estamos ante un genial cortometraje estirado hasta conseguir la apatía del espectador.
Me ha gustado el film, pero no creo que esté, ni de lejos, a la altura de grandes obras cuyas como “Pulp Fiction“, “Reservoir Dogs“, “Jackie Brown“, “Malditos Bastardos” o “Django Desencadenado“.

Por cierto, la película está rodada en el Rancho de la Familia Schmid ubicado en Telluride (Colorado). Un rancho construido a finales del siglo XIX en una vasta llanura verde muy cercana a Wilson Peak, una popular montaña cuya imagen se utilizó como logotipo de la cerveza Coors.

 

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