Ayer por la noche disfrutamos de una película para adolescentes.

Homenaje a Jim Morrison en "Jóvenes Ocultos"

Corría el año 1993 cuando, tras un incidente con una botella de calimocho en el chalet de un amigo (Carlos), fuimos toda la panda de posadolescentes amigos a casa de otro de ellos (Alberto) para pasar el resto de la lluviosa tarde de mayo.

Allí pude ver, aunque a trozos, una película que el propio Alberto decía que era muy interesante por los paisajes y algunas escenas de intriga.

"Jóvenes Ocultos" ("The Lost Boys", 1987)Pues bien, muchos años después (y tras intentar verla sin éxito hace unos años) ayer por la noche disfrutamos de una de esas películas para adolescentes que tan bien sabían hacer en los ’80.

Se trata de “Jóvenes Ocultos” (“The Lost Boys“, 1987), una de las primeras películas en las que se trata el tema del vampirismo desde un punto de vista actual y huyendo de estereotipos como capas negras o ataudes.

Sinopsis

Sam Emerson (Corey Haim) y su hermano mayor Michael (Jason Patric) son dos jóvenes americanos que, tras el divorcio de sus padres, se trasladan con su madre de Phoenix (Arizona) hasta Santa Carla (California), a la casa de su abuelo.

Aunque el pueblo costero de Santa Carla parece divertido y lleno de vida, pronto se dan cuenta de que sufre un gran problema de criminalidad por el que decenas, quizás cientos, de personas desaparecen todos los años.

Los Coreys en "Jóvenes Ocultos" ("The Lost Boys", 1987)

Michael cambia su personalidad nada más llegar al pueblo, y sucumbe a los encantos de una chica que pertenece a una peligrosa banda de moteros liderada por un enigmático personaje llamado David (Kiefer Sutherland).

"Jóvenes Ocultos" ("The Lost Boys", 1987)

Kiefer Sutherland en "Jóvenes Ocultos" ("The Lost Boys", 1987)

Un argumento que recuerdas a muchos otros films

En resumen, se trata de la clásica película de una familia que, tras el divorcio de los padres, decide mudarse a otra ciudad para comenzar una nueva vida; y es allí donde han de superar las dificultades del nuevo hogar (¿no suena eso a “Karate Kid“?). Por otro lado, en la cinta se detecta un cierto recuerdo a “Los Goonies (no en vano, sale Richard Donner en los créditos…)

Precursora de los films de vampiros adolescentes

Sin ser un éxito de taquilla de la época (a pesar de contar en su reparto con “los Coreys“), estamos ante la que tal vez fue la primera traslación del mundo del vampirismo a la sociedad actual. Quizás no demasiado acertada pero, desde luego, precursora de un estilo que años después ha dejado unos cuantos taquillazos para la historia, como “Blade“, “Entrevista con el Vampiro“, “Soy Leyenda“, o la saga “Crepúsculo“, además de otras experimentales como “Déjame Entrar“.

Estilo ochentero

La película ha recibido numerosas críticas a lo largo de estos años. Generalmente se dice que es una película ochentera y trasnochada. Pues bien, pensamos que esa es precisamente su virtud. Encierra mucho del estilo de la música y la moda de la época, una moda que, tarde o temprano, volverá.

(N. del A.: estamos en mayo de 2016 y puedo afirmar con rotundidad que esta moda ya ha vuelto, tanto en la música como en el vestir)

Sorprendentes parecidos con otra famosa película de vampiros

Hasta aquí el argumento. Pero lo que realmente nos interesa es hablar de lo que, desde que vimos “Crepúsculo comenzamos a pensar y, tras ver esta película en detalle, empezamos a sospechar fundadamente.

Nos referimos a los “sorprendentes” parecidos entre este film y el éxito adolescente de los últimos años, la saga de los vampiros de Washington.

  • De entrada, la protagonista de Crepúsculo es de Phoenix (Arizona). La familia de “Jóvenes Ocultos“, ¿de dónde procedía…?
  • Pero aún hay más. La madre está divorciada en ambos filmes.
  • En ambas películas, las localizaciones son sombrías, nocturnas y cercanas a acantilados.
  • En ambas se hace referencia a los licántropos y en ambas hay una publicación (comic en la de los Coreys y libro en la de Forks) en la que el/la protagonista conoce los secretos del vampirismo.

¿Se nos olvida algún parecido más?

¿Coincidencias quizás? bueno, no olvidemos que la autora de las novelas de la saga “Crepúsculo“, Stephenie Meyer, nació en 1973, por lo que no resulta descabellado, en absoluto, que la película de la que hablamos fuera una de sus favoritas en su adolescencia…

 

En resumen, una película de vampiros con regusto a “Los Goonies“, en la que, los que vivimos la década de los ’80, disfrutamos tanto de un argumento entretenido como de una estética que, tarde o temprano, volverá.

Una curiosidad: los amigos del protagonista se llaman Edgar y Alan. ¿Referencias a Poe?

Y, por último, la sorpresa del film: el tema “People Are Strange” de THE DOORS y esa imagen de Jim Morrison colgando de la hippiosa cueva de los vampiros.

 

Actualización del 29 de febrero de 2016:

Investigando un poco sobre la discografía de la banda THE CALL, autora del tema “I Still Believe de la cual aparece una versión de Tim Capello, acabamos de saber que THE CALL son originarios de… ¡¡Santa Cruz!!, el pueblo en el que se rodó el film. Sin duda, se trata de un homenaje a la banda liderada por el ya desaparecido Michael Been.

 

Actualización del 17 de mayo de 2016:

Incluimos una nota sobre la moda de los ’80.

 

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