Ayer por la noche nos decidimos a ver una película de nuestra lista de obligatorias.

Locos en Alabama (“Crazy in Alabama, 1999) es la primera película dirigida por Antonio Banderas en la que aprovecha a poner a su esposa, Melanie Griffith, en el papel de protagonista.

Sinopsis

Es el verano de 1965. Peter Joseph, el joven al que todos llaman PeeJoe, vive en una pequeña localidad de Alabama. Su rutinaria comienza a cambiar cuando su atractiva tía Lucille le cuenta que acaba de matar a su marido y piensa irse a Hollywood para triunfar en la televisión.
Peejoe, decide irse a vivir con el hermano de su tía y, a partir de ese momento, se ve involucrado en revueltas raciales y juicios de abuso de poder.

"Locos en Alabama" ("Crazy in Alabama", 1999)

Argumento deslavazado entre el racismo y el machismo

La historia, situada en el sur más profundo de Estados Unidos, enmarcada en un aire de violencia, con el maltrato a la mujer y el racismo como telones de fondo.

"Locos en Alabama" ("Crazy in Alabama", 1999)Un argumento deslavazado que mezcla dos historias unidas por un finísimo hilo argumental, que mezcla comedia y drama en una peligrosa pirueta creativa que podría haber enviado directamente a Banderas al callejón de los innombrables de Hollywood, pero que acabó situándole en el olimpo de los respetables (bueno, su boda con una figura como Melanie Griffith tuvo también su efecto).

Film diseñado para el éxito

Banderas aprovecha algunos temas que sirven de pilares de la mercadotecnia, medidos con precisión, como son la estética sesentera (de la que los yankis siguen perdidamente enamorados y nostálgicos), el mensaje comprometido en favor de la lucha por los derechos civiles del pueblo negro, y un reparto trufado de figuras notables del cine y la música… éxito algebráicamente asegurado.

"Locos en Alabama" ("Crazy in Alabama", 1999)

Gran calidad técnica

Lo que es indiscutible es la calidad técnica. Resulta curioso que el que hasta entonces era un simple actor (dicho esto con todo el cariño) como era Antonio Banderas, supiera situar la cámara de una manera tan acertada o, al menos, supiera contratar a un director de fotografía tan bien elegido.

"Locos en Alabama" ("Crazy in Alabama", 1999)

Melanie Griffith, la estrella

En cuanto al papel de Melanie Griffith parece creado a su medida. De hecho, toda la pelicula parece un gran regalo de Antonio a su esposa, una mujer que, hasta la fecha, y por problemas serios con la bebida, había empezado a perder comba en Hollywood.

Cartel de "Locos en Alabama" ("Crazy in Alabama", 1999)Divertida y curiosa la escena en que dos productores de Hollywood recomiendan que Lucille trabaje con Hitchcock (!?). Recordemos que la madre de Melanie, Tippi Hedren, ya trabajó con el genial director en Los Pájaros y Marnie La Ladrona.

La escena del juicio parece un guiño de Banderas al director que hizo que conociera a Melanie, Fernando Trueba, y a esa divertida película, Two Much, con ese humor un tanto alocado que nos ha hecho recordar la escena del juicio de esa tronchante y clásica película “¿Qué Me Pasa, Doctor?“.

En resumen, no se trata de una película que nos haya fascinado, pero merece ser vista, aunque no se trate de una road movie inolvidable, pero es que esas imágenes de coches clásicos circulando por perdidas carreteras del desierto… ¡ains!

 

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