¡Qué mejor manera para refrescarse en una tarde de 30 de junio que con un chapuzón en una piscina!

Otra posibilidad: meterse en un cine con aire acondicionado y refrescarse con el ambiente húmedo y boscoso del noroeste americano disfrutando de una maratón cinéfila de la saga de Crepúsculo, Luna Nueva y el estreno de Eclipse.

Esta última fue nuestra opción.

Nuestro plan inicial era ir al estreno de Eclipse, pero hojeando un periódico local por la mañana, descubrimos que en los cines Roxy iban a proyectar las tres películas, así que, después de cambiar algunas citas de la tarde, conseguimos disponer de tiempo para disfrutar de tal maratón.

A las cinco menos diez de la tarde ya estábamos en la puerta del cine, supusimos que la mayor parte de la gente ya habría entrado porque apenas faltaban 10 minutos para el comienzo y no había colas, además de los 34 grados de temperatura que sufríamos en la calle.

Nos hizo gracia el comentario de una madre que tras dejar a dos niñas de unos 12 años en la puerta del cine, les dijo al despedirse: “¡Ale que os empachéis bien!”

A la cinco en punto de la tarde dio comienzo la primera película de la saga. Fue tan puntual que ni siquiera habíamos conseguido llegar a nuestro asiento aún.

Pude sacar unas fotos de los tickets justo cuando se apagaban las luces.

Entradas compradas y la sesión a punto de comenzar

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