Una calurosa y luminosa tarde de finales de verano en nuestra ciduad puede convertirse en una lluviosa y plomiza tarde de otoño en un pueblecito costero gracias a una maravillosa película como "Los Goonies", de la que acabamos de disfrutar.

Por cierto, volviendo a ver los "extras" del DVD, hemos descubierto que, en realidad, el "bocazas", en la versión original, hablaba a la perfección español, no italiano.

 

El resto de la tarde lo hemos dedicado a seguir planeando el viaje y resulta que nos salen flecos que nos parece imposible arreglar.

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