La genial Eva nos lleva a visitar la parte más auténtica de Las Vegas: la calle Fremont. Por muy poco dinero te tomas una margarita, te comes un perrito y juegas unas tragaperras. Eva partiendose de risa mientras Javi echa unas monedas a las lumis En nuestro caso, las margaritas fueron numerosas, el perrito que se comió Javi era un "coney island" (¡¡manda huevos!!) y las gafas gigantes de Elvis que llevaban Juan y Javi hicieron furor (y no entendemos por qué). Una tarde inolvidable y agridulce. Todo está pasando muy deprisa y es demasiado bonito para ser cierto.

1 Comentario

Deja un comentario