Ayer por la noche comenzamos a ver una impresionante película que hemos acabado de ver ahora mismo.

Se trata de “Olvídate de mí” (“Eternal Sunshine of the Spotless Mind“, 2004), una película dirigida por Michel Gondry y protagonizada por Jim Carrey y Kate Winslet.

Siempre pensé que moriría sin ver una peli decente de Jim Carrey. Pues bien, el fatal presagio ya no sucederá. Ahora lo sé.

Jim Carrey en "Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

A diferencia de lo que solemos hacer, en este caso no desvelaremos absolutamente nada del argumento. Cuando hemos empezado a ver la película, nosotros tampoco sabíamos nada sobre el argumento. Y ahí gravita el encanto, ya que así hemos podido valorar la película en toda su dimensión artística.

Kirsten Dunst en "Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

Kirsten Dunst en "Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

Bueno, en realidad sí sabíamos una cosa: el tema fundamental gira en torno a la percepción alterada de los sentidos, con una muy notable influencia de la parte más representativa de la obra de Philip K. Dick.

La película más romántica que recuerdo haber visto en muchos años.

"Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

Por si el film no fuera lo suficientemente romántico y nostálgico, la banda sonora incluye una impresionante versión del tema “Everybody’s Gotta Learn Sometime” a cargo del genial Beck; un rotundo éxito pop de comienzos de los ’80 de la banda THE KORGIS:

La manera en que el director transmite los sentimientos profundos de una relación es apabullante; es como un poema visual.

Y al romanticismo y las escenas nostálgicas se unen magistralmente los planos oníricos y un tanto surrealistas.

El conjunto da una película que te hace pensar sobre las decisiones de cada día.

"Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

Así, el film te hace replantearte las relaciones humanas que acaban de una manera dolorosa y cómo, en muchos casos, se deben a motivos de muy poca importancia.
La convivencia desgasta las relaciones románticas y hace olvidar a los enamorados el motivo que les llevó a estar juntos.

Jim Carrey en "Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

“Olvídate de mí” significa, en muchas ocasiones, “no te olvides de mí, porque yo tampoco lo haré”.

Jim Carrey en "Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

Ésta es la gran película de Jim Carrey; el papel con el que demuestra que solo los buenos cómicos pueden ser también los que mejor transmiten el drama.

Jim Carrey en "Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

Como Bruce Willis en “Pulp Fiction” o Brad Pitt en “El Club de la Lucha“, esta será el gran papel que siempre recordaré de Jim Carrey, un actor con muchísimos éxitos de taquilla a sus espaldas y, sin embargo, con una carrera tan mediocre y encasillada.

También destacan los papeles de mi adorada Kirsten Dunst, de Kate Winslet y de Tom Wilkinson, frente a unos tremendamente mediocres Mark Ruffalo y Elijah Wood.

Pequeño spoiler:

Solo haremos un comentario que es más bien una recomendación: para disfrutar enteramente de la película es conveniente haber visto primero films como “Origen“, “Premonición“, “Donnie Darko“, “Atrapado en el tiempo” o “Matrix“.

"Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

"Olvídate de mí" ("Eternal Sunshine of the Spotless Mind", 2004)

Por cierto, una de las escenas que más nos ha llegado al corazón ha sido cuando aparecen los protagonistas juntos como niños. ¡Cuántas veces hemos soñado con habernos conocido cuando aún éramos unos niños!

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