Hace algo más de dos años que compramos el Asus EeePc y, desde entonces, ha sido nuestro compañero en todos los viajes y escapadas que hemos hecho desde entonces.

Dos de los temas que me tenían más obsesionado respecto a las limitaciones de este precursor de los pequeños ordenadores portátiles era el tamaño de su pantalla y la capacidad de su disco duro.

Las semanas previas a nuestro viaje a Alaska estuve investigando en internet para zanjar, de una vez por todas, el asunto del tamaño de la pantalla.

Algunos frikis de los foros sugerían cambiar la pantalla física del ordenador, lo cual no solo me parecía arriesgado, sino que además no me convencía, por lo rústico y chapucero del resultado.

Mi objetivo era aumentar el número de pixels de la pantalla para que pudieran caber más elementos a la vez, y evitar los molestos scrolling en el navegador web, etc.

Alguien se había dedicado a programar una especie de codec o driver para aumentar la resolución de la pantalla pero, como se decía en los foros, esto daba problemas y no se ajustaba siempre a la calidad esperada.

Al final, la solución acabó siendo mucho más sencilla de lo que había imaginado.

Dado que lo que más utilizo en el EeePc es el navegador web, no hay más que utilizar la función de zoom et voilá !

Todo esto viene a cuento de que, precisamente y casi por casualidad, hace un rato he solucionado el otro problema.

Resulta que, cuando compramos el EeePc, para ahorrar algo de dinero, lo aquirimos en su versión linux, consiguiendo que unos frikis informáticos amigos del dueño de la tienda a la que vamos siempre nos instalaran un windows piratón como pocos.

Pues bien, esta misma tarde, Pilar encontró unos viejos folios que imprimí en esos días, en los que se explicaba cómo instalar windows en este minúsculo pc a través de una llave usb.

Al echar un vistazo de nuevo a esos folios, he visto que recomendaban quitar la función instalación en la bios para que los conectores usb pasaran de nuevo a ser 2.0.

Pues bien, al hacerlo he observado cómo el ordenador ha ganado un montón de espacio libre en el disco duro, debido quizás a que, hasta ahora, guardaba ficheros temporales de instalación.

¡Qué tonto he sido! ¿cómo no me había dado cuenta hasta ahora?

En fin, aquí acaba este relato escrito, por cierto, desde el EeePc.

A partir de ahora, el tercer pasajero de nuestros viajes nos acompañará con algo más de espacio.

 

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