El mundo del sumo vuelve a ser noticia en Japón.

La Nihon Sumo Kyokai (la Asociación Japonesa de Sumo) anunció ayer que cancela el gran torneo de primavera, que debía celebrarse el próximo mes de marzo en Ōsaka.

El motivo ha sido las gravísimas acusaciones de corrupción que está sufriendo la organización, en lo que algunos medios ya califican como la corrupción más grave de la historia moderna de esta disciplina.

La decisión se produce días después de que tres luchadores admitieran que habían amañado los combates a través de teléfono móvil.

El caso de los combates amañados se destapó la pasada semana, tras conocerse que la Policía había interceptado varios mensajes de texto en los teléfonos móviles de un luchador y un entrenador que, al parecer, revelaban acuerdos para pactar resultados.

Los medios de comunicación japoneses han dicho que al menos una docena de luchadores, entre ellos cuatro de primera división, habían sido nombrados en los mensajes.

La Policía confiscó estos móviles el año pasado, mientras llevaba acabo otra investigación sobre una supuesta red de apuestas irregulares controlada por bandas criminales.

Tras salir a la luz el escándalo, dos luchadores, Chiyohakuho y Enatsukasa, admitieron ante la Nihon Sumo Kyokai haber amañado varios combates en torneos de alto nivel y se ofrecieron a retirarse del sumo.

La fecha de comienzo del torneo estaba fijada para el 13 de marzo, pero la Nihon Sumo Kyokai, en una reunión extraordinaria, ha decidido cancelarlo para no afectar a la investigación que ya hay abierta.

La asociación, que está investigando las denuncias de arreglo de partidos, dijo que podría tardar hasta dos meses para determinar el alcance del escándalo.

Se trata de la primera vez que un torneo de sumo se suspende por un escándalo. Tan solo se recuerda la cancelación del torneo de verano de 1946, aunque entonces el motivo fue que  el estadio de Tokio tuvo que sufrir profundas remodelaciones tras los daños sufridos en la II Guerra Mundial.

En los últimos años, sin embargo, la imagen de este deporte ya había sufrido varios reveses a raíz de denuncias por posesión de drogas en gimnasios, técnicas violentas de entrenamiento o investigaciones como la de las apuestas irregulares.

Las apuestas ilegales ya fueron un asunto que generó un fuerte escándalo el pasado verano, como comentamos en su momento.

Hanaregoma, presidente de la asociación, describió el escándalo como el capítulo más oscuro en la historia de 1.500 años de Sumo. Tras una reunión de emergencia, declaró ante los periodistas:

No podemos, y no deberían acercarse el torneo en estas circunstancias.

Hasta que por completo se puede erradicar la corrupción en el deporte, no pueden aparecer en el ring de sumo. Haremos todo lo posible para establecer los hechos lo más rápidamente posible.

La cancelación podría costar a la asociación de 1.300 millones de yenes (más de 9,5 millones de euros) en ingresos perdidos.

¿Será éste el comienzo del fin de una tradición milenaria como el sumo?


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