Ayer por la noche queríamos ver una película divertida y sin complicaciones.

Por ello, elegimos ver “Los Blancos no la Saben Meter” (“White Men Can’t Jump“, 1992), dirigida por Ron Shelton, un cineasta obsesionado con el mundo del deporte.Cartel de "Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

La primera vez que ví esta película fue acompañado de un grupo de amigos. Corría el año 1994. Realmente nos encantó. El ritmo de la película, el dinamismo de las escenas, pero sobre todo, el desparpajo de los diálogos nos fascinaron.

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Se trata de una película que habla de la vida de los barrios de muchas grandes ciudades de Estados Unidos.

Sinopsis

Estamos en la playa de Venice, en Los Angeles (California).

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Wesley Snipes en "Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Billy Hoyle (Woody Harrelson), un blanco con pinta de pardillo se acerca a una cancha de baloncesto a ver cómo juegan un dos para dos un grupo de negros. Billy busca algo de dinero en las habituales apuestas en estos partidillos.

Tras un primer momento de discusión y enfrentamientos verbales, acaba haciéndose amigo de Sidney Deane (Wesley Snipes), un negro que frecuenta esos ambientes y al que no se le da nada mal el baloncesto.

Mientras, la novia de Billy, Gloria Clemente (Rosie Pérez) le espera en su destartalado apartamento alquilado estudiando una enorme cantidad de información inútil para estar preparada por si es llamada para concursar en Jeopardy.

Rosie Pérez en "Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Woody Harrelson y Rosie Pérez en "Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Una banda de mafiosos de barrio tienen en el punto de mira a Billy y Gloria, quienes les deben una enorme suma de dinero.

Una gran comedia racial

Estamos ante una comedia sin pretensiones pero, a su vez, una gran comedia, llena de giros inesperados, de momentos de reflexión, y de mucha mucha verborrea de barrio.

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

El dúo Harrelson-Snipes

Los personajes tienen bastante profundidad; son imperfectos, cabezotas, bocazas, pero todos te caen bien: Harrelson, el niño atrapado en un cuerpo de hombre; Snipes, el negro hecho a sí mismo en las calles; Rosie Pérez, en su papel de neurótica novia, un papel que le queda tan a la medida (recordemos “Te Puede Pasar a Tí“)… ¡Coges cariño incluso a los mafiosos!

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Por cierto, qué guapa es y qué guapa sale Tyra Ferrell en esta película.

Wesley Snipes y Tyra Ferrell en "Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

La unión de Snipes y Harrelson debió ser muy acertada y productiva, porque años después aparecieron de nuevo juntos, encarnando a dos policías de Nueva York, con personalidades similares, en “Asalto al Tren del Dinero.

Diálogos delirantes

Lo más destacable del film son los ingeniosos y casi barrocos diálogos. Nuestra frase favorita es la que pronuncia Tyra Farrell:

Los apartamentos Vista View, donde no hay vistas, no se ve nada y desde luego no se ven vistas.

También son muy divertidos los comentarios de Snipes:

Te dejo que elijas a mi pareja.  Escoge al que quieras, a tu prima, a tu abuela…a cualquiera, menos al blanquito

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Preciosa banda sonora

La primera parte de la película se desarrolla en una preciosa ambientacion de playa en Venice, sobre todo en la escena inicial. La mayor parte del metraje se acompaña de una magnífica música de fondo a cargo de los Venice Boys, un trío de DooWop que ambienta gran parte del film.

La banda sonora incluye algunos otros éxitos de la música negra de artistas como Jimi Hendrix o James Brown.

Por cierto, una de las pocas películas sobre deporte sin trucos. Lo que ves es lo que hay: Snipes y Harrelson jugando al baloncesto. Y no lo hacen nada mal…

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

Y si sois de los que os gustan los coches americanos tanto como a nosotros, os diremos que el coche que conduce Harrelson es un Oldsmobile F-85 Cutlass de 1967, y el de Snipes es un Pontiac Firebird Trans Am de 1981.

"Los Blancos no la Saben Meter" ("White Men Can't Jump", 1992)

En resumen, una muy muy divertida película que recomendamos claramente.

 

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