Como ya dijimos, Ciudad Juárez es la ciudad más peligrosa del mundo.

Vista que tuvimos al cruzar la frontera de entrada a Ciudad Juárez

El millón y medio de habitantes que puebla la ciudad vive en guerra, bajo un toque de queda autoimpuesto y con el pánico constante. La muerte solo es una tirada de dados.

El despliegue del ejército en la ciudad fue la estrategia del presidente Felipe Calderón para intentar pacificar la ciudad, enfrentándose a los narcos; un plan que movilizó en todo el país a cuarenta y cinco mil efectivos y cuyo exponente más significativo ha sido Ciudad Juárez.

Sin embargo, la experiencia de estos meses ha hecho que los habitantes de esta ciudad desconfíen ya en la esperada solución que los militares pudieran aportar. Las cifras cantan y el número de asesinatos se ha disparado.

El pasado 4 de febrero, mientras desayunábamos, vimos un pequeño reportaje en Telecinco que recogía los testimonios de varias personas que viven en Juárez.

Las palabras de uno de los sicarios de Ciudad Juárez entrevistado, ponen los pelos de punta:

La disputa entre los cárteles del narcotráfico se circunscribe en controlar Juárez y El Paso, la "plaza" más valiosa en las rutas de entrada de droga al primer mercado mundial del consumo, Estados Unidos, un paraíso de treinta y cinco millones de adictos que todas las bandas mexicanas de delincuencia organizada quieren dominar.

Pero además, la polémica actuación de algunos soldados y mandos, protagonizando algunos asesinatos y secuestros de civiles que aún se están investigando, ha mermado la credibilidad del ejército.

Se trata de una guerra directa en la que luchan entre sí ejércitos de sicarios, al servicio de los cárteles, y también fuerzas de seguridad (policía federal, estatal, municipal y el ejército). La policía federal trabaja con la policía municipal y con la estatal, pero ni unos ni otros son de fiar.

Los distintos cuerpos se confrontan en un país con una contrastada tradición de corrupción política y policial, y a menudo sirven más bien a los intereses de los narcos que a los de la población, a merced de las luchas entre uno y otro bando.

El reportaje no tiene desperdicio.

Pero además, hace unos días, vimos otro interesante reportaje todavía más espeluznante, en el que se narraba la vida de decenas de españoles que, a lo largo de los años, han cruzado hacia Ciudad Juárez, como hicimos nosotros. Pero ellos se han quedado a intentar sobrevivir allí…

Llegaron hace décadas buscando futuro pero ahora su presente se ha convertido en un infierno que difícilmente pueden dejar atrás. Son un pequeño grupo de ciudadanos españoles, apenas treinta, que tratan de sobrevivir en Juárez, la urbe más violenta del planeta:

Dicha comunidad española de Juárez va mermando por meses. De los setenta españoles que había hace apenas dos años a los poco menos de treinta que hay ahora.

No es de extrañar…

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