Todos a los que de una u otra manera nos encantaba Bowie nos hemos levantado de la cama con la más triste de las noticias relacionadas con él.

Adiós al Duque Blanco

El destino ha querido que me enterara por un mensaje triste de nuestra amiga Akemi en Facebook.

David Bowie, conocido desde siempre como el Duque Blanco y, en una etapa extraordinariamente popular y creativa de su carrera, como “Ziggy Stardust“, nos ha dejado.

Estrella durante décadas

Estoy completamente seguro de que no hay una sola persona de menos de 60 años que no haya oído hablar de él, aunque no haya escuchado su música.

A diferencia de otros, que han ganado fama desde su muerte, Bowie ha sido un icono del pop rock desde hace ya tantos años que a todos nos suena.

Bowie ha sido una estrella fulgurante en los ’70, los ’80 y los ’90. Siempre a la cabeza de la innovación. Siempre mascarón de proa del avant garde.

Como decía mi prima Melina en su cuenta de Instagram hace un rato:

Cómo odio que me haya tocado esta generación de MIERDA y ver a todas las leyendas irse una detrás de otra. La peor manera de empezar un lunes con esta noticia…

Pues sí, resulta muy triste. Pero más triste aún que haya gente que no podrá conocer su obra en vida.

Glam intelectual

Una obra que va mucho más allá del maquillaje, las plataformas o los trajes estelares.

Porque Bowie es el mayor representante (quizás el único) de lo que se definió como “glam intelectual para marcar una necesaria separación con toda esa panda de grupos británicos que, a mediados de los ’70, irrumpieron en el mundo de la música con un aire ambiguo y un sonido clásico pero extravagante.

En su obra reside una profundidad intelectual que no encontramos en la mayoría de bandas de glam rock, que preferían dedicarse a berrear, hacer mucho ruido y vestirse con mallas.

Toda mi vida escuchándole

El camaleónico BowieDesde mi tierna infancia, cuando escuchaba en la radio todos sus éxitos, hasta el último año de facultad antes de licenciarme, cuando no paraba de escuchar “Outside“, Bowie siempre ha estado en nuestras vidas.

De hecho, su carácter camaleónico me influyó desde la adolescencia de tal modo que siempre me ha gustado ir cambiando de aspecto con los años, atesorando fotos de todos esos cambios.

Todavía recuerdo cuando conseguí una grabación en vídeo de su concierto de 50 años.

Por entonces, y a la vista de su estupendo y juvenil aspecto, parecía que nunca envejecería.

Durante aquellos tiempos yo estaba atrapado por el muy arriesgado album “Outside (del que se habían tomado un par de temas o así para la película “Lost Highway“) y, su sucesor, “Earthling, dos trabajos discográficos muy avanzados e innovadores para su época y de los cuales se extrajeron varios temas que aparecían en directo en el concierto del 50º Aniversario.

El album “The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars” estuvo sonando los meses previos a licenciarme.
David Bowie "The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars" De hecho, la tarde en que me dijeron que había suspendido la última asignatura que me quedaba para licenciarme (lo cual fue un error que días después subsanaron) volví decaído a casa y estuve escuchando dicho álbum. Recuerdo repetir una y otra vez el tema “Five Years“.

Incluso la portada del álbum adornó durante más de un curso la carpeta que llevaba a clase.

Y recuerdo que también fue precisamente Bowie lo que me hizo visitar a nuestro amigo y compañero de estudios Paco y pasar toda una tarde en su casa escuchando discos del Duque Blanco y comentando momentos de su obra.

Recuerdo cuando el propio Paco Pérez-Bryan entrevistó a Bowie a la vez que presentaba con un mini concierto su, por entonces, último trabajo discográfico, “Hours:

Justamente el mismo locutor dio a conocer años antes a NIRVANA al público español, una banda que, precisamente, versionó, en un concierto acústico grabado el 18 de noviembre de 1993, a David Bowie con un tema que, hasta la fecha, era relativamente desconocido y que sirvió para que toda una generación redescubriera al Duque Blanco.

Hace aproximadamente año y medio, pudimos ver a Bowie en el que posiblemente se trate del cameo más extraño y misterioso de la historia del cine, dentro del film “Twin Peaks: Fuego Camina Conmigo“,

David Bowie en "Twin Peaks: Fuego Camina Conmigo"

El último capítulo de nuestra relación con Bowie es más una curiosidad.

Hace apenas una semana, mientras disfrutábamos de una pinta de cerveza en un Pub inglés cercano a la estación Victoria de Londres, varios amigos cincuentones (tal vez sesentones) celebraban la nochevieja a su manera.

Uno de ellos, el que más me llamó la atención, iba disfrazado de Ziggy…

En resumen, he escrito este artículo porque me cuesta mucho despedirme de Bowie.

Gracias por hacernos felices y ayudarnos a soñar.

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