Entre las películas imprescindibles para ver en navidad, en nuestra colección se encuentra “Serendipity” (2001), que volvimos a ver ayer.

Un famoso local de Manhattan

Por ello, no es casual que la pasada navidad visitáramos el local que aparece en la película, situado en la calle 60 de Manhattan, muy cerca de  Bloomingdale’s.Cartel de "Serendipity" (2001)

La primera vez que vimos esta película fue por televisión, poco después de volver de nuestra primera nochevieja en Manhattan y, su enigmático argumento, nos enganchó de principio a fin sin saber absolutamente nada de la existencia de este magnífico film.

Sinopsis

Durante un día de compras del invierno de 1990, Jonathan se cruza con Sarah en los famosos almacenes Bloomingdale’s de Nueva York.

Son dos extraños en la ciudad, cuyos pasos han coincidido, por casualidades del destino, entre la vorágine de las compras de los días previos a la navidad.

Y es ese destino el que se empeña en hacerles coincidir en múltiples situaciones.

Tras una romántica tarde juntos, en la que ninguno sabe el nombre del otro, se dan cuenta de que sienten una fuerte atracción mútua, pero nada pueden hacer porque cada uno de ellos está comprometido con su respectiva pareja.

Surgen entonces las dudas. Nada pueden hacer, pero Jonathan insiste en que es el destino el que les ha unido.

En la pista de patinaje ("Serendipity", 2001)A partir de ese momento, ambos provocan una serie de situaciones que pretenden provocar al destino y así, saber si deben estar juntos o no.

Nos encantaría poder relatar aquí toda la película, pero es siempre mejor recomendar que la veáis.

 

Romántica y divertida, pero sin ñoñerías

Creednos si decimos que es realmente alucinante, llena de momentos curiosos y románticos, dentro del incomparable marco de Nueva York (tanto en navidad como en primavera) pero también de North Beach, en San Francisco.

Nosotros justo antes de entrar en el local de SerendipityEl destino

Resulta interesante cómo el director juega con el concepto de destino en cada uno de los detalles de la película, haciendo que el espectador se desespere en cada secuencia. De hecho, todo empieza en el famoso local “Serendipity 3” de Nueva York. En toda la película, está presente el concepto de serendipia o chiripa.

Evolución de los personajes

También es notable la profundidad de los personajes principales que, progresivamente, van cambiando su forma de ser, de modo que Sarah, mujer cabal con la cabeza sobre los hombros, poco a poco va creyendo en el destino, mientras Jonathan, romántico, soñador y persona lanzada, va adquiriendo una madurez que le lleva al escepticismo, aunque no lo suficiente…

Y qué decir de los actores. Cada uno hace un estupendo papel que parece “cortado” a su medida, destancado especialmente los protagonistas, con una Kate Beckinsale preciosa y un John Cusack impecable, como en toda su filmografía.

Comedia romántica con calidad

Serendipity es una película que podría encuadrarse dentro del género de la comedia romántica, aunque conviene aclarar que dicho género ha ido cayendo en la mediocridad más insufrible, con un buen número de insoportablemente edulcoradas producciones hollywoodienses que han acabado con la credibilidad de un género que sí ha aportado algunas maravillosas obras, como de la que hablamos, Serendipity, pero también de otras injustamente postergadas como “Solteros” o “Un Día Inolvidable“.

Pilar en el Serendipity

En el SerendipityEn el Serendipity

La pista de patinaje de Central Park, el momento más romántico de la película Serendipity

 

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